TÉCNICA DE CONCENTRACIÓN Y MANEJO DE LA ANSIEDAD

TIP-  Técnica Individual Programada.

Uno de los mecanismos más exitosos en el deporte a la hora de controlar la ansiedad y de mejorar la concentración, que parece diseminarse ante cualquier estimulo del entorno, o ante cualquier pensamiento interno confesional, consiste en reforzar rápidamente la confianza y la autoestima en los momentos previos a la competencia.

Para lograr esto se recurre a un sinfín de técnicas, charlas, videos y arengas.

También se utiliza la música en ocasiones o se invita a personas famosas  o con trayectoria en el deporte en cuestión o  incluso de otros deportes.

Por lo general podemos decir que estos recursos son positivos, y en el peor de los casos, no empeoran la situación de ansiedad pre-competitiva.

Solo en algunas ocasiones hemos constatado que ciertos recursos muy emotivos y tocantes han llegado a hacer manifestar a varios deportistas que el intento de motivación resulto finalmente en un mensaje demasiado movilizador, a la postre, y por tanto contraindicado en relación a los efectos que buscaba.

 Del mismo modo, estímulos demasiado agresivos suelen generar en algunos deportistas, la generación de demasiada adrenalina, por llamarlo de un modo corriente, con el consecuente y riesgoso resultado imaginable, ya que la agonística (agresividad puesta al servicio del deporte) se puede transformar en agresividad en estado puro con lo negativo que significa.

¿Cómo regular entonces y encontrar una técnica de activación equilibrada?

Hasta ahora los resultados que venimos logrando con la técnica individual programada T.I.P, han sido poco discutidos y por el contrario muy bien recibidos y agradecidos.

Se trata de una técnica que el deportista confecciona con la guía de su psicólogo o coach, o que simplemente la desarrollan juntos y de común acuerdo.

Para visualizar la misma pensemos en lo interesante que sería poder contar con un video motivacional propio, sintetizado de forma digital e inteligente, con los mejores momentos de la vida del deportista, tanto en hechos concernientes a la carrera como a los de su vida personal. Cuando hablamos de mejores momentos nos referimos a instancias positivas y negativas o de aprendizaje, pero siempre, significativas.

Un repaso vívido e intenso de la historia personal que va recorriendo, mojones que , como puntas de icebergs, esconden debajo emociones profundas, sentimientos, miedos, decepciones, euforias y deseos.

El esfuerzo, la rutina, superar  adversidades, tolerar frustraciones,  forman  parte del camino.

Estas circunstancias, junto a la aparición de personas que también forman parte de la historia del deportista hasta ese momento clave, previo a la competencia, como familiares, amigos, parejas, compañeros de quipo, se combinan para   estimular a manera de inyección positiva al jugador y al equipo, dependiendo del perfil de la técnica.

De esta manera resulta muy útil la participación del propio deportista en la confección de la técnica. Es él quien aporta dato tras dato los momentos claves de su vida y su carrera con el objetivo de lograr al final del recorrido, una sensación fuerte de historia y presente fusionados a través de un hilo conductor propio: la memoria activa.

Poder fusionar la memoria con el presente constituye un desafío muy importante para el deportista.

Lograr ensamblar tantas horas de entrenamiento, con tantas alegrías, tristezas, esfuerzos, avances y retrocesos, facilita de gran forma un ejercicio absolutamente vinculado al estar en el aquí y y en el ahora de la mejor forma.

Lejos de apoyarse en el pensamiento mágico del Tu Puedes, que si bien no es negativo puede encubrir, eventualmente, cierto material contraindicado, la T.I.P nos proporciona material real, propio y auténtico, y además, realista.

 Esta técnica no busca resultados inesperados, logros excepcionales, busca por el contrario llegar y tocar los niveles más altos de confianza, de concentración y de autoestima.

El TIP debe tener al menos 10 puntos de base y un máximo de 20 para competencias prolongadas.

Cada punto es un mojón de vida y debe ser repasado mentalmente cuando el deportista lo disponga. Puede ser previo a la competencia, para combatir la ansiedad, en los instantes previos, para lograr concentración, o en algunos casos de deportes colectivos, durante la competencia.

Veamos algunos ejemplos.

1-   Me llamo Carlos Guiraldez, naci en Colonia un 3 de marzo de 1997.

2-   Mi primer recuerdo de vida: me subo a la bicicleta roja y me caigo.

3-   En la escuela me dicen Cabeza. Me lleva tres años  no enojarme.

4-   El DT Alberto le dice a papá que tengo condiciones para el futbol.

5-   Robo caramelos mama me da una cachetada.

6-   Mi primera novia, Rosalia, ojos azules y trenzas largas.

7-   Frustración. Mi primer partido oficial, no hice goles y jugué mal.

8-   Felicidad .Ganamos la final del interior con un gol mío en la hora.

9-   Dejé de estudiar, mi madre sufre.

10-  Mi primer sueldo, emoción, orgullo, sueños..

11-  Primer beso con Natalia. Mi compañera de vida.

12-  Mi primer tatuaje, me prometo llegar a la cima.

13-  Estamos en la final sudamericana. Voy de titular ,estoy en un equipo grande.

14-  7.688 entrenamientos. 1.289 partidos. Hoy no es un partido más. Hoy es el partido y solo se una cosa. Voy a dejar absolutamente todo.

Como vemos, desde el nacimiento hasta el momento previo al partido hay visualización y recuerdos.

Mientras se realiza la técnica puede haber interferencias, en un vestuario ruidoso por ejemplo. Pero la técnica se repite o se retoma en el punto que quedo suspendida.

Debe entrenarse la sensación que inspira cada punto para poder vivirlo intensamente al menos algunos segundos cada uno.

Muchas veces, respirar profundamente acrecienta de manera positiva el efecto de la Técnica.

En un próximo articulo les enseñaremos a respirar de forma adecuada para lograr niveles óptimos de concentración y autoestima elevada.

Todo lo dicho anteriormente sirve para abordar situaciones de estres en general, simplemente adaptando la técnica.

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